POR CULPA DE LA COLA DEL SUPERMERCADO

El impacto perturbador de un crimen quizá nos haga verlo como el último eslabón de una cadena de hechos extraordinarios.      No es así.    La mayoría de las veces es el trágico final de una sucesión de casualidades que pueden iniciarse con algo tan ordinario como una simple cola en un supermercado.     O, tal vez, solo sea en apariencia.

TARANTINO: Y NINGÚN JODIDO CAPULLO SE MOVIÓ | 30 años de Pulp Fiction. Vol. 3


—Te quiero, Pumpkin.
—Te quiero, Honey Bunny.
—¡Todo el mundo quieto, esto es un atraco!
—¡Y como algún jodido capullo se mueva, me cago en la leche, me pienso cargar hasta el último de vosotros!


Tal día como hoy, 21 de mayo, Amanda Plummer "amenazaba" por primera vez a los espectadores de las consecuencias que tendría levantarse durante la proyección de Pulp Fiction.
    Dos días después, Quentin Tarantino recogería la Palma de Oro del Festival de Cannes de la mano del presidente del jurado en aquella edición de 1994 Don Clint Eastwood.

TARANTINO: Y NINGÚN JODIDO CAPULLO SE MOVIÓ

En el capítulo anterior dejamos a Quentin Tarantino volando hacia Amsterdam cargado con una maleta de novelas negras en formato pulp. Su situación económica había cambiado radicalmente y ello le permitió cumplir el sueño de cualquier escritor: aislarse de todo para centrarse únicamente en la escritura de su próxima obra.

EN ESTOS CUADERNOS ESCRIBIRÉ PULP FICTION... O ALGO ASÍ

Reservoir Dogs tuvo un éxito clamoroso entre la crítica, pero moderado en cuanto a público. La razón fue que la película no logró quitarse la etiqueta de cine independiente y eso afectó a la distribución y proyección en las salas de cine.
    No obstante, los estudios se encandilaron con ese joven y nuevo enfant terrible llamado Quentin Tarantino. Eso logró que ya no tuviera que ir vendiendo sus guiones puerta a puerta. Ahora eran las productoras las que lo llamaban a él ofreciéndole la dirección de películas como como Speed o Men in Black.
    Cualquier otro no se lo hubiera pensado, pero ya hemos visto cómo se las gasta nuestro Quentin en cuanto a su obra. Su filmografía debía ser 100% suya, desde la idea inicial. También ayudó, por qué no decirlo, que Tri Star le pagara 900000 dólares por el guion de su siguiente película.
    Así que, ya sin ningún apuro económico, decidió visitar Europa por primera vez. Era finales de 1992 y su destino fue un discreto apartamento situado en el barrio rojo de Amsterdam. Allí se instaló solo, con una maleta repleta de novelas negras en edición Pulp.
    En una papelería cercana compró cuatro cuadernos escolares, de 80 a 100 páginas, cuyas hojas pudieran arrancarse con facilidad y tres rotuladores negros y otros tres rojos. Luego se sentó a la mesa y lo primero que escribió fue: «En estos cuadernos voy a escribir el guion de Pulp Fiction... o algo así». La cosa fue tan productiva que hizo de todo ello una especie de ritual de escritura para sus siguientes películas.

TRES PELÍCULAS EN UNA

Me levantaba y caminaba por Amsterdam, y luego bebía como 12 tazas de café, y pasaba toda la mañana escribiendo. A continuación, visitaba el Betty Boop, un coffee shop situado en el centro de la ciudad, junto al río Amstel, donde me relajaba fumando marihuana antes de volver a escribir.
Quentin Tarantino
La idea de Pulp Fiction fue anterior al estreno de Reservoir Dogs. De hecho, ambas estaban en The Open Road, aquel mamotreto de 500 páginas en el que Tarantino volcó las historias que en aquella época le rondaban por la cabeza.
  Del "despiece" de aquel megaguion salieron los guiones de Amor a quemarropa, Asesinos natos y Reservoir Dogs, pero desde luego todavía quedaba mucho material. En principio, pensó en aprovecharlo para tres cortos de los que él solo dirigiría uno. Pero su nueva condición le hizo ver que eso hubiera sido un paso atrás. Ya era una estrella, y las estrellas hacen películas, no cortos.
   No obstante, las historias que quedaban no parecían contar con suficientes mimbres para una película. Así que pensó en seguir la tradición de aquellas películas compuestas por relatos independientes. Como aquellas ochenteras tipo Creepshow con relatos de terror de Stephen King.
      Descartada Reservoir Dogs, que iba a ser uno de los relatos incluidos en Pulp Fiction, los argumentos elegidos fueron estos tres, todos de género negro, claro:
  • Pandemonium Reigns, escrita por Roger Avary y que iba de un boxeador que estafaba a un capo mafioso.
  • El relato de un sicario cuyo jefe le ordena sacar de paseo a su esposa mientras él está fuera.
  • El relato de un par de sicarios que se salvaban milagrosamente de un tiroteo.
    Ya tenía el punto de partida. Para su desarrollo, Tarantino le pidió a Roger Avary que lo visitara y que se trajera con él todas las escenas que habían escrito y más les habían gustado para ver cómo las encajaban en cada una de las tramas. Y eso hizo el bueno de Roger. Cuenta que se sirvieron del suelo para dejar las páginas con las escenas y así veían en qué historia podían encajar mejor.
   Completada cada una de las tres historias, Tarantino cayó en la cuenta de que una simple sucesión de relatos sabía a poco y él valía para mucho más.
    Así que decidió que esas historias estuvieran interconectadas.
   Y no solo eso, sino que las distintas escenas seguirían un orden no cronológico en pantalla.
   Compuesto el puzle, mandó a Roger Avary de vuelta a USA y Tarantino se quedó en Amsterdam para el desarrollo definitivo del guion.
   Tres meses después de su llegada a los Países Bajos, Tarantino puso el punto final y regresó a Hollywood. Eso sí, parece ser que la emoción le hizo olvidarse de pagar una multa de 160 dólares por retrasos en la devolución de las cintas al videoclub Cult Clash.
    Así es nuestro Quentin.


HONEY BUNNY, EL ADORABLE CONEJITO

Un adorable y blanquito conejito llamado Honey Bunny dormitaba plácidamente junto a su dueña, Linda Chen, cuando de repente sonó el estridente teléfono. Ello lo despertaría levantando sus largas orejas, pero seguro que no tenía ni idea de lo que esa llamada significaría para él.
    Linda descolgó y preguntó quién era con la voz cavernaria de quien se acaba de despertar. Al otro lado, le respondieron con un animoso «Hey, Linda. Soy Quentin, acabo de volver de Amsterdam. ¿Te apetece ir a cenar?». Imagino que lo último que le apetecería a Linda en ese momento era salir de la cama, pero conocía lo pesado que podía ser Quentin. Y, qué narices, también le caía bien.
    Por supuesto, Tarantino no es de los que da puntadas sin hilo, ni, me parece, de los que te invitan a cenar solo para conversar. La verdadera razón de esa invitación es que Quentin necesitaba que alguien pasara a limpio y a máquina el guion manuscrito de su nueva película para poder presentarlo a Tri Star.
  La buena de Linda aceptó de inmediato. Total, tampoco sería algo tan complicado. Como mucho le llevaría dos semanas. Solo le pidió a Tarantino un simple favor a cambio: que cuidara de su conejito durante unas semanas en las que ella debía ausentarse por cuestiones de trabajo. ¿Os imagináis a Tarantino cuidando a un conejito? Él tampoco, pero por contar con su guion bien presentado, haría cualquier cosa. Así que aceptó.
    Concretado el acuerdo, imagino que la cara de Linda debió ser un poema cuando Quentin descargó sobre la mesa su guion. ¡Doce cuadernos de unos 80 o 100 folios cada uno, manuscritos con una caligrafía terrible y una media de nueve faltas ortográficas o gramaticales por página. Por  no hablar de todos los tachones, añadidos, borrones, flechas y un batiburrillo de anotaciones marginales que os podáis imaginar.
   Un puto caos que le llevaría a Linda casi tres meses para poder hacer de aquello algo presentable, inteligible y hasta reducirlo a un formato de 153 páginas lustrosas y, sobre todo, legibles.
   Cualquier tipo normal, en agradecimiento por ese trabajo, sin duda le hubiera ofrecido algún tipo de compensación económica. Pero Tarantino no es un tipo cualquiera. Ella dijo que lo haría gratis, ese era el acuerdo.
    Así que con el guion en perfecto estado de revista, Tarantino lo entregó a los tipos de Tri Star, que para algo le habían pagado 900000 dólares y que sin duda lo esperaban con los brazos abiertos.
    Hasta que lo leyeron. Y entonces comenzaron a sudar.
    La verdad es que no sé qué se esperaban. Reservoir Dogs fue todo un ejemplo del tipo de cine que escribía Tarantino, pero parece que a los mandamases del estudio no les gustó nada. Lo consideraron absurdo, de mal gusto y hasta obsceno. Negándose a producir semejante película.
    Pero habían pagado un pastizal, así que para recuperar algo de la inversión lo pusieron a la venta con la esperanza de que algún incauto e irresponsable pagará por él. De esa forma, el guion cayó en manos de Danny DeVito que no dudó en mediar para que, finalmente, los hermanos Weinstein, dueños de Miramax lo compraran.
   Estos aceptaron producir la película y presupuestaron unos modestos ocho millones de dólares, de los que cinco estarían reservados a los actores.
    Pulp Fiction comenzaba a cocinarse, para alegría de Tarantino.
    Solo un pequeño detalle ensombrecía el panorama.
   Honey Bunny, el adorable conejito de Linda, había fallecido pese al esmerado cuidado con el que Quentin lo había atendido. Eso sin duda sería una mala noticia para Linda, así que pensó en la manera de compensar su trágica pérdida. Cuando lo tuvo claro, la llamó para darle la noticia y, como compensación, uno de los personajes de Pulp Fiction se llamaría Honey Bunny (el interpretado por Amanda Plumer) en honor del conejito.
    También le ofreció un trabajo como fotógrafa del rodaje.
    Un rodaje repleto de actores.
    ¡Y qué actores!


EL CASTING

Lista de candidatos a los personajes principales

Como habréis comprobado, la constelación de estrellas de Hollywood de la época fue candidata a alguno de los papeles protagonistas. De hecho, más de uno fue candidato a varios papeles.
    Sin embargo, al final cuatro fueron los elegidos como personajes principales: Vincent Vega, Jules Winnfield, Mia Wallace y Butch. Y como ocurre con los buenos castings, uno no podría imaginarse a otros actores haciendo el papel.

John Travolta como Vincent Vega

Tarantino escribió el papel de Vincent Vega para Michael Madsen, de hecho, era el mismo sr. Rubio de Reservoir Dogs. Sin embargo, en el momento del rodaje estaba comprometido con Kevin Costner para rodar un Western.
    Así que Tarantino buscó otra estrella como le había pedido Miramax. Aunque en este caso un tanto estrellada. Los días de gloria de Travolta habían pasado y en ese momento se dedicaba a rodar cosas como Mira quién habla.
    Tarantino era muy fan suyo. Sobre todo por su papel en la película Impacto de Brian de Palma, donde Travolta bordó el papel. Así que quedaron un día y, casualidades del destino, Tarantino en ese momento vivía en un apartamento que fue el  mismo en el que estuvo instalado Travolta en sus inicios. Eso pareció conectarlos y hacer que Tarantino se comprometiera a darle el papel pese a las presiones de Miramax en favor de Daniel Day-Lewis.

Samuel L. Jackson como Jules Winnfield

La primera opción como compañero de Travolta fue Lawrence Fishburne. Sí, el Morfeo de Matrix años después. No obstante, parece que el tipo estaba un tanto subidito por entonces y pensaba en papeles estrella en superproducciones.
    Así que Tarantino tuvo que tirar de un actor que era asiduo en papeles secundarios en películas como Parque Jurásico, El exorcista III o la misma Amor a Quemarropa. No obstante, Samuel debía ganarse el papel en la audición.
    Parece ser que solo le bastó asistir al casting con una coca cola y una hamburguesa. Cuenta el director de reparto, que Sam comía la hamburguesa y te miraba como si te fuera a disparar con ella.
    Yo, personalmente, no me puedo imaginar a otro actor en este papel.

Uma Thurman como Mia Wallace

En los personajes masculinos, Tarantino tenía en mente al menos el físico del actor que los fuera a interpretar. Eso no le pasó con el personaje de Mia Wallace. No había pensado en cómo sería físicamente cuando escribió el papel.
    Sí le gustaban actrices como Michelle Pfeiffer, Bridget Fonda o Virginia Madsen, pero nada que le entusiasmase. 
    Hasta que Uma apareció en el casting.
    Lo curioso, es que cuando Tarantino ya se había prendado por ella y no concebía otra actriz para el papel, a Uma le entraron las dudas.
    Pero Tarantino es un perro de presa en cuanto a no soltar lo que quiere para su cine. Así que, parece ser, durante una llamada de teléfono le leyó a Uma todo el guion de Pulp Fiction.
    Digamos que optó por conseguir a Uma por la vía del acoso y derribo, siendo tan pesado que la pobre comprendió que su vida sería más tranquila aceptando que negándose.
    El impacto de su presencia, con esa mirada y melena negra, era tan grande que nadie pudo resistirse a que fuera además la protagonista del cartel de la película.

Bruce Willis como Butch

Bruce Willis era una estrella del momento tras la aclamada serie de Luz de luna y las dos primeras de La jungla de cristal. No obstante, ese año había tenido un par de pinchazos en taquilla y consideraba que debía arriesgarse un tanto. De hecho, los mejores papeles de Willis, en mi opinión, son los que ha protagonizado en películas independientes, como la maravillosa Doce Monos de Terry Gilliam.
    El caso es que Willis, si repasáis la lista de antes, ni siquiera lo había tenido en cuenta Tarantino como candidato al papel del boxeador Butch ni ningún otro.
    Willis tuvo que currárselo.
    Parece ser que en aquella época era vecino de Harvey Keitel y este, en alguna barbacoa, le pasó el guion de Tarantino. A Willis le entusiasmó de tal manera que contactó directamente con Quentin para pedirle el papel, en principio, de Vincent Vega.
    Tarantino no se esperaba que una estrella tan brillante entonces se le regalara de esa forma. Incluso aceptó el salario mínimo. Como ese papel se lo había prometido a Travolta, Willis le pidió el de Jules. Este no podía ser, dado que su idea era la de un negro de gran presencia. Quedaba el de Butch, pero estaba ofrecido a Matt Dillon.
    Afortunadamente, Matt Dillon lo rechazó.

LA PALMA... Y LA PEINETA DE ORO

El jurado del Festival de Cannes en 1994 estaba formado por Clint Eastwood, Catherine Deneuve, Pupi Avati, Guillermo Cabrera Infante, Kazuo Ishiguro, entre otros. Según contó Clint Eastwood la cosa parece que no tuvo color una vez vieron Pulp Fiction:
Me maravilló que fueran los europeos del jurado los que de verdad empezaron a saltar. Un par de ellos se giraron y dijeron: «Esta es la mejor película. Es la mejor película del festival». Yo no salté de inmediato. Todavía estaba sopesando cosas en mi mente. Fue interesante y emocionante y llegó en un momento en el que necesitábamos un poco de emoción después de un par de películas que fueron adormecedoras.
Clint Eastwood
Sin embargo, parece que entre el público hubo más controversia. Sobre todo para una espectadora, de la que se desconoce su identidad, que, cuando Tarantino, acompañado de los actores principales subió a recoger el premio exclamó: ¡Qué basura! ¿Pero qué es esto? ¡Es una puta vergüenza! 
    Tarantino le sonrió y procedió a mostrarle el dedo corazón, lo que en España se conoce como peineta y, en el resto del mundo, mandar a alguien a tomar por salva sea la parte.


Cinco curiosidades de Pulp Fiction para terminar

¿Qué había en el interior del maletín?

Una de las principales búsquedas en Google cuando escribes Pulp Fiction es sobre el contenido del famoso maletín que Jules y Vincent recuperan para su jefe. En la película no se llega a mostrar, más allá de un reflejo dorado sobre quien lo abre.
    Destacan dos "teorías". La primera nos lleva a Reservoir Dogs y nos dice que contiene los diamantes desaparecidos. La segunda es más esotérica y aprovecha un plano del capo Marcellus Wallace donde se muestra que lleva una tirita en el cogote. Según esta teoría, el contenido del maletín sería su alma, extraída por un ser diabólico y la tirita taparía el agujero por donde la extrajo.
    ¿La realidad? Bueno, la tirita simplemente cubría una herida del actor que le habían hecho al raparlo, el interior del maletín consistía en dos bombillas tintadas y conectadas a una pila de petaca y, en realidad, solo se trataba de un McGuffin, esos objetos cuya misión es hacer avanzar la trama, sin más.
    Eso sí, el maletín y la iluminación al abrirlo es una de las muchas cosas que Tarantino tomó prestadas de su base de datos cinematográfica. En concreto de la película Kiss Me Deadly (El beso mortal), dirigida por Robert Aldrich en 1955 y basada en una novela de Mike Spillane de su serie Mike Hammer.


La escena rodada al revés

Que Tarantino es un perfeccionista creo que ya lo hemos comprobado. Una de las escenas que más le preocupaba era la de la inyección de adrenalina a Mia Wallace cuando esta sufrió un paro cardíaco tras la sobredosis.
    La tensión de esa escena, la enorme aguja de la inyección y cómo se retarda el momento en el que Vincent descargue su brazo contra el pecho de Mia, creo que es la escena que más impactó a la sala cuando la vi en el cine.
    Por supuesto, el golpeo de Vincent debía ser algo brutal. El problema: que por mucho que lo intentara, Travolta tenía en la cabeza que por mucha película que fuera, el pecho de Uma era real y eso hacía que se contuviera, lógicamente.
    Tarantino tuvo una idea. Si Travolta sentía remilgos al golpear a Uma, la única opción es que el movimiento de brazo fuera invertido. Así Travolta levantaría el brazo con la brutalidad requerida sin miedo a dañar a Uma.
    Y eso hizo, rodó esa escena al revés y luego la puso del derecho al montarla. Quizá eso explica alguna expresión un tanto rara del resto de los actores de la escena.

Lo que dijo el Ezequiel bíblico y lo que dice el Ezequiel de Tarantino

Justo antes de ejecutar a su objetivo, el matón Jules, interpretado por Samuel L. Jackson, recita un versículo bíblico. En concreto el Ezequiel 25 17:
El camino del hombre recto está rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos. Bendito sea aquel pastor que, en nombre de la caridad y de la buena voluntad, saque a los débiles del Valle de la Oscuridad. Porque él es el verdadero guardián de su hermano y el descubridor de los niños perdidos. ¡Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquéllos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos! ¡Y tú sabrás que mi nombre es Yavé, cuando mi venganza caiga sobre ti!
    No obstante, aunque sí existe el famoso versículo, el bíblico dice lo siguiente:
Mi venganza contra ellos será terrible. Los castigaré con mi ira. Y cuando ejecute mi venganza, sabrán que yo soy el Señor.
Desde luego mola más la versión tarantinesca. En realidad, Tarantino escribió ese párrafo bíblico no para Jules, sino para otro personaje y otra película. En concreto para el religioso Jacob Fuller, interpretado por Harvey Keitel en la película Abierto hasta el amanecer. Finalmente, no lo incluyó en el guion original, pero ya hemos visto que Tarantino no desperdicia nada.

Como Quentin por su casa

Que un director haga un cameo en su película no es algo extraño. Quizá, esta práctica la inició Alfred Hitchcock y, de alguna manera, con ello parecía subrayar la autoría de su obra.
    Tarantino desde luego no iba a ser menos. En su caso, más allá del mero cameo, suele reservarse algún papel secundario. En Pulp Fiction, en principio, se pidió el papel del camello que le vendía la droga a Vincent Vega. El problema es que ese personaje intervenía en la escena de la sobredosis de Uma y ello le habría impedido rodarla. Así que se conformó con el papel del esposo preocupado por lo que Bonnie pudiera pensar si regresara a casa y se encontrara con un coche en cuyo interior aparecía un mar de sesos. Esta escena la rodó Robert Rodríguez.
    Pero su marca de agua no se reduce a salir un rato en la película. La banda sonora también es de su discoteca particular y usa sus propios discos para que la versión suene exactamente igual que como él la escucha en su casa.
    Pero hay más.
    También incluye elementos de su ajuar personal. Así, la cartera de piel con el famoso Hijo de Puta Peligroso era la suya. También el Chevrolet Chevelle Malibu de 1994 con el que Vincent lleva a Mia al restaurante. Este coche por cierto, fue robado después y recuperado veinte años después
.

El mítico y muy ecléctico baile

¿Quién no ha imitado en algún momento etílico festivo los movimientos de Travolta y Uma Thurman en el famoso baile al son del You Never Can Tell de Chuck Berry?
    Parece ser que ese baile puso de los nervios a Uma, le daba verdadero pavor compartir escenario con un mito como Travolta. A este, digamos, que le daba mucho palo volver a rodar una escena bailonga. Quizá esa es la razón del encanto de la escena. Uma, desenfrenada, Travolta, distante... Una mezcla de exceso y desidia que hace de ese baile algo único.
    Esta escena, tampoco nació de la nada. Tarantino se basó en otros tres bailes míticos. El primero es el que aparece en Ocho y medio de Fellini; el segundo, en la película de Godard, uno de sus referentes, Bande à part (cuyo título coincide con la productora de Tarantino). Podéis verlos clicando en el título.
    Pero... Sinceramente, creo que la influencia más notoria tenemos que buscarla en una mítica serie de los sesenta ¡la de Batman! Interpretado por Adam West y que en 1966 se marcó el The Batusi, con ese cruce de dedos frente a los ojos.


Bueno, y con esto terminamos este homenaje a Pulp Fiction y, por supuesto, os invito a celebrar el treinta aniversario viéndola en alguna de las plataformas  de televisión o, mejor aún, en alguna de las salas donde la repongan.


sobre mi

DAVID RUBIO

Aunque no sea lo mismo que compartir una buena charla acompañada de un café bien negro, te propongo quedar en otros espacios virtuales donde también suelo perpetrar publicaciones. Clica sobre los siguientes iconos o envíame un mail a balasyestrellas@gmail.com.

Comentarios

  1. ¡Hola, David!

    Lo primero es decirte que por fin vi la pelicula. Lo segundo pues que me pareció hasta jocosa, la describiría como una especie de sátira hacia el mundo del crimen, pues ridiculizan a esos personajes que se supone son muy duros y bien malos, y entre bromas y disparatadas se conjuga todo ese entramado.
    Así que su genialidad la veo muy alta `por ser capaz de lograr que en una trama supuestamente sangrienta y del bajo mundo de las drogas y el crimen, resulten hasta ingenuos los personajes malos. Encontré tantas incongruencias en ella que no me queda de otra que pensar que ese era su objetivo, hacer de los matones unos imbéciles, y con sus diálogos demostrar los cabezas huecas que son, hablando tantas sandeces todo el tiempo. Desde luego que si la hubiera visto en su momento, y en el cine, la hubiera disfrutado más y la impresión fuera otra. Bueno aqui lo dejo, porque la película tiene mucha tela para cortar.
    Por lo demás, Quentin no parece ser humano, los sentimientos brillan por ausencia en su interior, y no diría que es ego, es algo más profundo, es que sus carencias afectivas lo hicieron construirse una armadura impenetrable para no dejarse volver a lastimar mas, sin dudas lo de su madre lo marcó y quién sabe cuántas otras cosas más.

    Me encantó leer esta trilogía David, interesantisimo todo lo que compartiste y tanto Tarantino como sus películas de seguro son temas a profundizar.
    Por cierto ya puse en mi lista a Reservoir Dogs y otra que no recuerdo ahora, Rosa Berros la mencionó en un comentario.

    Pues me quito el sombrero ante semejante personaje, y ante ti, que has preparado tan exhaustivamente esta trilogía. Que tengas una grata semana, un fuerte abrazo, David.

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    1. Gracias, Idalia. En efecto, la historia tiene un alto componente de absurdo y comicidad, pero como apuntas esa era la intención. No es una película de género negro detectivesca ni que pretendiera tomarse demasiado en serio. Creo que ese es el enorme acierto, nos propone un ejercicio narrativo y visual nuevo, distinto a lo habitual y con un guion puzle que trajo un soplo o huracán de aire fresco al cine.
      Por supuesto, Tarantino no es de los que deja indiferentes. O te apasiona o te echa para atrás.
      Desde luego, a nivel personal, parece que cuenta con episodios muy cuestionables. También es verdad que lo que comento es lo que he visto publicado o leído, quizá la realidad de los hechos tuviera más aristas o fuera menos oscura.
      Pero sí, parece que Tarantino tenía muy claro lo que quería y no dejó que los remilgos morales le supusieran un problema. Un abrazo!!

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  2. Madre mía, que disección has hecho tan completa y exhaustiva. Uns maravilla leerte. La película, las dos veces que la he visto, me ha gustado, pero aquí es una autopsia completa :-)

    Larga vida a este film. Un abrazo fuerte, David

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    1. Gracias, Maripau. Pues te diría que todo lo que me he dejado fuera daría para otras tres entradas, pero ya me parecía excesivo. Desde luego que esta película no solo es jugosa por lo que es, sino por todo lo que la rodeó. Un abrazo!

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  3. Has cerrado el homenaje con un broche de oro genial. ¡Madre mía, lo que sabes de Pulp Fiction! Como dice Harolina, es curioso que una película tan violenta, sea tan jocosa y tenga tanto humor. La escena del coche, cuando de pronto Vincent dispara a Marvin y los sesos se estampan en la luneta trasera, me produjo una buena carcajada. Menos mal que lo mismo le pasó a todo el cine y no se notó. Me quedé alucinada de que una escena tan violenta provocase la risa y pensé que Tarantino había hecho de la violencia una obra de arte.
    Espero verla un día de estos. Puede que incluso esta noche. Muchas gracias por tu aportación y por tu magnífico trabajo de homenaje. me ha encantado conocer los entresijos de esta historia.
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. Esa escena desde luego dio mucho que hablar en su momento y sigue haciéndolo por parte de los canceladores de nuevo cuño. Pulp Fiction no deja de ser una parodia de un género negro muy concreto. Es una experiencia visual, en ocasiones absurda y con un alto contenido de humor negro. Nada más. En esa escena, la sala se descojonó las dos veces que la vi en el cine y no por ello salimos de ahí en plan psicópata.
      Su violencia es estética, visual, elegante y atractiva. Eso es lo que incomoda a los wokes que parece que solo quieren obras que proclamen su Palabra y su Moral. Dejemos que cada autor nos cuente su historia y lo haga como mejor le parezca. Un abrazo!!

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  4. Hola, David. Pues sí, un colofón estupendo a la trilogía sobre Tarantino. Me ha encantado conocer todo lo que cuentas en estas entradas y me has tenido totalmente enganchada a la historia. Lo has contado de maravilla y le has hecho un homenaje fantástico. Respecto al personaje, en fin, realmente es un genio en lo suyo pero en lo personal deja mucho, mucho que desear...

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    1. Gracias, Marta. Bueno, creo que si conociéramos personalmente a muchos de los autores, actores, presentadores y demás caras conocidas creo que nos llevaríamos más de un desengaño. Lo que digo siempre, quedémonos con su obra, que es lo único que podemos conocer de primera mano. Un abrazo!

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  5. Un grandioso homenaje para una grandiosa película. Y lo cierto es que aún hoy en día es una historia tan salvaje que muchos espectadores que la ven por primera vez quedan desconcertados. La apertura, los diálogos, la música, la alteración del orden cronológico, las interpretaciones o la dirección artística son realmente apabullantes. Esos entresijos que nos cuentas para escribir el guion ya merecen por sí mismos una película je, je. Supongo que algún día se realizará un biopic sobre Tarantino y conoceremos algunos detalles que aún no son públicos. Por otro lado las influencias en montaje, sonido, foto y secuencias de impacto llegan hasta nuestros días aunque es casi imposible imitar lo que este genio hizo con sus dos primeras películas. Volveré a verla antes de que acabé el mes.
    Un fuerte abrazo, David, y gracias por este gran trabajo para la divulgación cinematográfica.

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    1. Gracias, Miguel. Bueno, es que viendo los derroteros del cine de hoy día, Pulp Fiction debe ser mucho más impactante para los espectadores jóvenes que hoy la vean por primera vez. Algo bueno debía traernos la tiranía de lo políticamente correcto: que las películas clásicas nos empiecen a parecer mejores y más provocadoras de lo que en su momento nos parecieron. Me alegra que te haya gustado este homenaje a una película que es todo un referente en el arte de narrar. Un abrazo!

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  6. Flipante la disección de la película, digna de salir en los reportajes de cómo se hizo. Al final consigues que la vuelva a ver, la buscaré y me fijaré más en algunas escenas.
    No creo que me haga fan de Tarantino porque ya te comenté que tengo altibajos con este director, pero desde luego que lo veré con otros ojos después de saber de él a través de ti. ¡Gracias!
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Paloma. Es que es un director que no deja indiferente. Pero eso es lo que lo hace especial. ¿Cuántas películas vemos y olvidamos nada más salir del cine? Tarantino es un tipo cuya película siempre deja huella, para bien o para mal, pero nunca se queda en medias tintas. Un abrazo!

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  7. Pues yo a Micharl Madsen sí que me lo imagino en el papel de Vincent , y creo que lo habría bordado, pero la escena del baile no hubiera sido lo mismo; no porque lo hiciera mal sino por el trasfondo bailon de Travolta. Aún así, prefiero s Travolta por el despegue que le dio s su carrera.
    En cambio a sl Jackson sí que lo veo irrepetible.
    Aunque Matt dillon esta en mi lista desde la ley de la calle, creo que hizo bien en no aceptar porqie no le pega; aunque s bruce willis creo que tampoco le pega mucho porque es demasiado famoso. Me has hecho recordar las tardes de sábado esperando el capítulo de luz de luna.
    Tarantino nos ha salido un pelin cabron y más de un pelin rata ( tacaño).
    Me permito rectificarte: ¿"solo se trataba de un mcguffin"?
    más bien seria: se trataba nada más y nada menos que de un MCguffin. Porque es u recurso que en su simplicidad radica si maestria. Y Tarantino en su colección recoge lo mejor de cada maestro.
    Me parece inmenso recoger estee guión en 153 paginas, aunque creo que los guiones se escriben en otro formato específico deferente wue el relato o el teatro
    Abrazzooo

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    1. Gracias, Gabiliante. ¡Tienes razón en la rectificación! Un McGuffin es un recurso narrativo de primer orden e imbatible para lograr enganchar al lector o espectador. Lo curioso respecto a Madsen es que, al no contar con él, Tarantino se inventó que fuera hermano de Travolta. De hecho, uno de los proyectos lamentablemente cancelados era una película que hubiera unido a los dos hermanos. Creo que ese proyecto se titulaba The Vega Brothers. Jo, hubiera sido la leche...
      Sí, los guiones son otra cosa. De hecho, tengo el guion en un libro que publicaron hace unos años y parece más una guía de por dónde va la película que algo demasiado descriptivo. Un abrazo!

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  8. Creo que todos (o casi todos) los genios adolecen de falta de empatía y son bastante huraños y extravagantes, y estre parece ser el perfil de nuestro Tarantino. Llamarle egoísta es poco, pero como suele ocurrir con las estrellas del cine, se les acaba perdonando sus vicios y pecados.
    Magnífica forma de cerrar esta historia biográdica de Quentin Tarantino. Me ha encantado.
    Un fuerte abrazo, David.

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    1. Gracias, Josep. A veces, en las redes sociales aparecen publicaciones en las que cuestionan si uno leería una novela de un escritor que fuera mala persona. Cuando leo eso, suelo responder que si antes de leer una novela tuviera que invitar al escritor a una cena para conocerlo y confirmar que es un tipo muy majo, no tendría dinero para comprar su novela.
      Yo parto de que todos los seres humanos tienen sus grandezas y sus miserias. Así que me limito a su obra en el caso de los autores. Un abrazo!!!

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  9. Me cae bien Tarantino, pero creo la manera en como agradecio a quien creyo en el fue muy desagradecido.

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    1. PD: El actor Madsen.... a mi me encanta, si que le da un cierto toque de "antiguo" de tono oscuro a las peliculas. Pero creo que si hubiera sido el Vega de Pulp Fiction no hubiera sido tan exitoso: Madsen es como un tipo "duro", en cambio travoltta si estaba para un romance con una caprichosa como Mia. El mejor Madsen.... el fracasado de Kill Bill.... travolta no lo hubiera hecho bien....y alli si creo que Carradine NO era el mejor para el papel, me parece es la falla de la pelicula....

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    2. En vez de carradine..... Kurt Rusell hubiera sido el adecuado.

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    3. Gracias, José. Cuando una película sale tan redonda es difícil imaginarla con otros actores. Una de las cosas que me he dejado en el tintero es mencionar el Universo Tarantino. Y es que en cada una de sus películas deja referencias a otras películas. Las marcas de cereales, de cigarrillos... El propio Vega de Pulp Fiction es el hermano del Vega de Reservoir Dogs. De hecho, en el proyecto cancelado de su última película parece que quería destacar este aspecto para dar uniformidad a su filmografía. Un abrazo!

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  10. Hola David. Pues con esta entrega se acaba la trilogía dedicada al aniversario de Pulp Fiction. A decir verdad, he de confesar que no he visto la película entera, sólo algunas escenas sueltas, y es que lo poco que he visto de Tarantino no ha acabado de atraerme demasiado. En todo caso me la apunto para ver en un futuro próximo. No hay duda de que Quentin ha sido constante en su empeño por alcanzar el éxito y eso es de admirar, tanto como detestable es su actitud egoísta para con quienes lo rodean, parece que lo único que importa es él y solo él. Magnífico trabajo el que has hecho en estas tres entradas. Un abrazo.

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    1. Gracias, Jorge. Tarantino no es de los que te gusta más o menos. O lo adoras o te aburre, sin término medio. En efecto, no parece que sea un dechado de generosidad. Pero es que en realidad, cada ser humano es un compendio de claros y oscuros. Los autores también son personas como cualquiera, y como cualquiera tienen sus caras brillantes y sus caras más míseras. Imagino que todos tienen sus trapos oscuros y sus cadáveres en el armario, la única diferencia es que unos tengan mejor fama en prensa que otros. Un abrazo!!

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  11. Buf, una persona perseverante pero sin escrúpulos. Ay, ay. El egoísmo se convierte en virtud si ofrece frutos materiales y otorga la ansiada fama. Pese a todo y disgustarme, reconozco que como artista es uno de los grandes. Larga vida al tarantanian style.
    Gracias por la triple entrega. ¡Abrazo!

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    1. Gracias, Fernando. Desde luego que tiene muchos oscuros en su vida, aunque, claro, para poder juzgar a alguien primero tienes que conocerlo en persona. Pero sí, no parece que Tarantino se ande con remilgos para lograr lo que quiere.
      No obstante, como digo siempre, a los creadores solo hay que valorarlos por su obra. ¿Te imaginas si antes de decidirnos a leer una novela tuviéramos que quedar con su autor para ver qué clase de persona es? Un abrazo!!

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  12. Te ha quedado un homenaje fenomenal, más completo y jugoso no puede ser...
    Pul Fiction no es de mis favoritas, la encuentro descompensada, al menos en sus diálogos larguísimos que se me hicieron soporíferos, pero se entiende que su originalidad haya calado hondo entre cinéfilos; tiene el sello 100% Tarantino.
    No conocía ese carácter desagradecido que me ha decepcionado..., pero es que nos empeñamos en idealizar a las estrellas, y son simplemente de puro barro, como todos nosotros.
    Estupendísimo trabajo, David. Cómo se ha notado la pasión... :)
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Maite. ¡Ay, los diálogos! Reconozco que con los de Tarantino no he encontrado término medio: o te apasionan o los detestas. Soy de los primeros, me podría tirar cinco horas escuchando una conversación de sus personajes. Tiene un estilo propio, unos recursos que a mi me tienen cautivado.
      Como suelo decir, a los autores hay que valorarlos únicamente por sus obras. Imagino que cualquier cineasta o escritor tendrá sus cosas, pero claro, solo conocemos las pinceladas biográficas de los famosos. Así, entre nosotros, en un Sant Jordi de hace años, mi mujer se hizo una foto con Terenci Moix. En la mesa había varios escritores, alguno famoso. Bueno, al hacerse la foto, ni te imaginas los comentarios de pura envidia que le dirigían al bueno de Terenci.
      En fin, quedémonos con las creaciones que es lo único importante. Un abrazo!!

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  13. Hola, David.
    Si económicamente nos pudiéramos aislar durante un tiempo, hay lo que conseguiríamos: el mundo, o nada; que para eso la pereza es un pecado capital, ;) Admiro muchísimo aquellos que tienen una meta firme, que no se rinden y luchan por ello. Hay algo que me encanta y es que en sus películas siempre trabajan los mismos actores, no todos, pero la gran mayoría de ellos; es como un grupo de amigos que crea algo para la historia, y qué historia.
    Súper HOMENAJE. Enhorabuena, :)
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Irene. Creo que para aquellos que aspiramos a escribir, no hay mayor paraíso que escaparnos del mundanal ruído y dedicarnos en exclusiva a ese universo imaginario que queremos plasmar en el papel. Pero, eso es una quimera para casi todos...
      Muy buen apunte el que comentas respecto a la plana de actores. Uma o Samuel L. Jackson eran desconocidos hasta Pulp Fiction y el resto, con esta película, tuvieron un renacer en sus carreras. De hecho, aunque aparecieran en otras películas, solo verlos aparecer logran que el aroma a Tarantino aparezca en la cinta aunque no tenga nada que ver. De hecho, poco después de Pulp Fiction, fui a ver Smoke solo porque salía Keitel. Un abrazo!!

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  14. Hola, David:
    Confío en que no te suena a desatino el que afirme que no soy dado al cine de Tarantino; pero que tras releerte tenga firme intención de recuperar varias de sus películas. Escribes de una forma apasionada con tus sentires y considerada hacia tus lectores, lo que tiene un efecto estimulante sobre nuestra atención e intención. El leerte me ha ayudado a (re)descubrir obras y autores, por lo que confío en que Tarantino no será excepción.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Nino. Para nada me desatina, ja, ja, ja... Tarantino, su cine, es algo que no suele quedarse en medias tintas. O apasiona o aburre. A mí me apasiona y quizá eso me hace ser un poco pasado de vehemencia. De hecho, es de esas cosas que uno adquiere con la edad. Ya me dirás qué tal fue ese redescubrimiento. Un abrazo!!

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  15. Hola David!

    Homenaje obligado y buenísimo de la gran película. Creo que es de mis favoritas, creo no, seguro, lo que creo es que es la película que responde a la difícil pregunta de ¿cuál es tu película favorita?
    Desde que la vi aún sin haber cumplido los 20 que no he dejado de verla. Siempre que la hacen hay que visionarla, y da igual lo que digan las protestas, es un acto obligado. De hecho, pienso que te lo conté, tengo un grupo de amigos frikis donde quedábamos todos los años para verla, lástima que la vida te llene de obligaciones y esas quedadas ya hayan quedado mitigadas, pero cuando nos vemos siempre salta algún guiño de la peli. Pero bueno, no empecemos a chuparnos las pxxxx todavía, como diría el señor Lobo. Lo de Michael Madsen es una bonita historia, ya sabía que Tarantino le tentó para hacer el papel de Vincen Vega, de hecho, iba a llamarse Vic Vega, como el personaje de Reservoir dogs, de hecho, iba a ser el mismo, pero al desestimar el ofrecimiento, el bueno de John Travolta salió a escena como Vincen Vega, siendo en el mundo ficticio de Tarantino el propio hermano de Vic Vega. De hecho, Quentin ideó una película sobre los dos llamada Los hermanos Vega, incluso creo que llegué a ver el cartel por internet; una pena que al final no se hiciera, porque sería una caña para el universo Tarantiniano, pues esos personajes tienen vida. Tanta que en una entrevista contó que él hacía dos tipos de películas: las que quería ver y las que querrían ver sus personajes. ¿Te imaginas a Vincen y Vic Vega con el señor Lobo, Butch, el Señor Rosa, Mia y Eddy quedando para ver Kill Bill o Django? Pagaría por ver cómo la ven, ja, ja, ja.
    Como te decía, merecidísimo homenaje que ha ampliado mis conocimientos hacia la peli y ha abierto nuevas dimensiones para cuando vuelva a verla, porque madre mía la cabezonería que gasta el tío Tarantino, se sale siempre con la suya, peineta incluida.
    Un fuerte abrazo!

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    1. Gracias, Pepe. Recuerdo cuando lo comentaste esas quedadas tarantinescas. Si ver sus películas en soledad es una pasada, hacerlo en compañía debe ser toda una experiencia, ja, ja, ja... Ojalá retoméis esa costumbre.
      En realidad, esa película de los hermanos Vega diría que sí se rodó, de alguna manera. En Abierto hasta el amanecer aparecen Clooney y Tarantino. Ambos delincuentes. Uno, Clooney, es un cabrón, pero no un jodido cabrón como el psicópata que interpreta Tarantino. De alguna manera, son personajes parecidos a los hermanos Vega.
      En la cancelada The Movie Critic parecía que Tarantino tenía la intención de que aparecieran, de hecho, era un proyecto a lo Infinity War de Marvel. Una película que incluyera todos los componentes de su universo. Lástima que lo haya cancelado. ¿Quién sabe si Tarantino hubiera pensado hacerlo de la manera que planteas al final? Ja, ja, ja... Lástima que, según parece, la salud de Willis no le permitiera aparecer.
      Pues sí, cabezón lo es, en sentido literal y metafórico. Quizá el último creador de cine libre de los códigos morales de hoy día que están haciendo del cine, y diría que de la literatura, algo cada vez más aburrido. Un abrazo!!!

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  16. Buenísimo Homenaje a Tarantino, aunque yo no he visto ninguna de sus películas, pero sí conozco su trayectoria peineta incluida. Y ahora, después de leerte me has abierto la curiosidad sobre todo porque los protagonistas de Pulp Fiction me gustan todos. Así que si me encuentro con ella le daré una oportunidad.
    Estupendo artículo, David
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Lebasi. Pues eres afortunada si todavía tienes por descubrir el universo tarantinesco. Un abrazo!

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  17. Impresionante homenaje, David.! Felicidades por tan exhaustivo y ameno trabajo sobre Quentin. Aún no la vi por segunda vez, pero hoy al acabar de leerte me han dado unas ganas inmensas de volver a verla. Nunca he sido fan de Tarantino, pero sí de esos grandes actores que aparecen en la película de Pulp Fiction. Admiro a esas personas que lo que se proponen lo consiguen, aunque tal vez las maneras de Tarantino no fueran muy delicadas a la hora de hacer o decidir, pero parece que siempre iba con la verdad por delante gustará o no, él mismo se definía como egoísta, y eso sería una minucia.... También pienso que su triunfo no fue gratuito, se curró cada letra y decisión, por consiguiente tuvo su merecido premio, nunca cejó en lo que intuía sería un éxito. Un éxito que después de treinta años se sigue recordando, admirando, visionando... Siempre será un referente de la creatividad para mucha gente, de alguna forma se ha convertido en "inmortal". Gracias, David, por mi parte conseguiste que sintiera a Tarantino como alguien merecedor de estar entre los grandes del cine, y, por supuesto, de conocerle mejor.
    Un abrazo :)

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    1. Gracias, Mila. Pienso que nadie es perfecto, afortunadamente. Todos tenemos claros y oscuros y creo que eso es lo que nos hace interesantes. Tarantino no es una excepción y, aunque sea muy fan de su cine, no por ello lo elevo a los altares. Tiene episodios discutibles, al menos a nivel público, aunque ya sabemos que la realidad suele ser muy distinta. Ojalá hubiera podido hablar con él y que me la contara, ja, ja, ja... Pero eso no evita que sea un genio del cine y de su narrativa. Hizo de la mezcla y las referencias una virtud, algo nuevo. Muchos lo critican diciendo que en realidad es un ladrón de escenas o argumentos. Yo no estoy de acuerdo, el toma mil y una referencias, sí, pero logra con ello algo único y provocador. Eso es lo que lo diferencia.
      Un abrazo!

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  18. ¡Hola, David! Estupendo y muy completo repaso por la biogafía de Tarantino por capítulos. La verdad es que es un director que nunca ha pasado desapercibido. Yo creo que todo el mundo ha visto, al menos, una película suya. Enhorabuena por este trabajazo de documentación.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, M.A. Es lo que tiene tener una voz y un estilo propio. Te podrá gustar o no, pero quien lo logra nunca pasa desapercibido. Un abrazo!

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  19. Hola, David
    Qué alegría leer tu completo homenaje a Pulp Fiction. Es también una de mis películas favoritas. ¿Sabes que conocí a Quentin Tarantino? ¡Buf! ¡Qué vejestorio soy! Como creo que ya sabes, soy de San Sebastián y, antes de mudarme a Barcelona, estuve trabajando allí en una emisora de radio para la que cubrí el Festival de Cine unos añitos. En el 94 Quentin apareció por allí tras triunfar en Cannes, como bien has contado. Era prácticamente un desconocido aunque su película empezaba a sonar así que se exhibió en el Festival en la sección Zabaltegi (fuera del concurso oficial) y que da cabida a todo tipo de géneros. Algunos privilegiados tuvimos la suerte de compartir un encuentro con él en un pequeño teatro al que asistimos unas 200 o 300 personas antes de ver la peli. Se le veía tímido pero con las ideas muy claras. Recuerdo que hablamos mucho sobre violencia, que se le preguntó mucho sobre la violencia de su película. Y contó esa anécdota, David. La de Bambi. Casi lo había olvidado hasta que lo he leído en tu post. Dijo que es una de las escenas más violentas que ha visto en el cine. Que la violencia está en todas partes y que él solo la hace más explícita. Ojalá recordara más cosas, pero mi memoria se ha quedado con su pose descuidada, recostada sobre el escenario, él solo, con una sonrisa vacilona y hablando de violencia con una naturalidad pasmosa.
    Por cierto, me ha encantado ver el baile de Batman del 66. Es cierto que hay cierto parecido en la versión de Quentin.
    Mi enhorabuena por el curro de este gran homenaje que has hecho. Me has hecho feliz un ratito

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    1. Gracias, Matilde. ¡Ostras! ¡Qué aporte de lujo para la entrada! Y qué envidia, sana, que hayas conocido en directo a Tarantino, y, además, al que empezaba a hacerse un nombre y, por tanto, al más auténtico. Qué gozada.
      Normalmente, las dos grandes críticas que recibe el cine de Tarantino son dos. Unos le acusan de robar escenas de otras películas y hacerlas pasar como propias. La otra va dirigida a la violencia de su cine. No tanto por que esta sea explícita, sino porque, a juicio de los críticos, lo hace de manera estética y ello, según estos iluminados, podría convertir a los espectadores en unos psicópatas asesinos en serie.
      Esto último no es nuevo. Desde siempre hay profetas de la moral y las buenas costumbres que intentan imponer su ideología a la ficción. Señoritas Rottenmayer que con implacable dedo acusador se erigen en portavoces del Bien y del Mal para alertar al incauto populacho lo que debe o no debe leer o ver. Afortunadamente, con Tarantino no han podido. La legión de fans que, pese haber visto sus películas, todavía no hemos matado a nadie lo hacen intocable. El problema es que esa tontería de lo políticamente correcto nos impide que puedan aparecer otros Tarantinos. En fin, ojalá pase esta moda. Un fuerte abrazo y me alegra mucho que la entrada te haya entretenido y, por supuesto, recordado aquel encuentro tan especial.

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  20. Quiero volver a ver Pulp Fiction pronto!

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