POR CULPA DE LA COLA DEL SUPERMERCADO

El impacto perturbador de un crimen quizá nos haga verlo como el último eslabón de una cadena de hechos extraordinarios.      No es así.    La mayoría de las veces es el trágico final de una sucesión de casualidades que pueden iniciarse con algo tan ordinario como una simple cola en un supermercado.     O, tal vez, solo sea en apariencia.

TARANTINO: CÓMO CONQUISTAR HOLLYWOOD | 30 años de Pulp Fiction. Vol. 2

El próximo 21 de mayo se cumplirán treinta años del estreno de Pulp Fiction en el Festival de Cannes. Los que seguís este blog ya conocéis mi pasión tanto por esta película como por Tarantino, así que, evidentemente, Balas y estrellas no podía dejar pasar la ocasión para rendirle homenaje.

TARANTINO: CÓMO CONQUISTAR HOLLYWOOD

En la anterior entrada conocimos al Tarantino más joven, el que pasó de niño rarito a adolescente patético, según sus palabras.
    Solo, liado en trabajos de mierda, ninguneado en las audiciones… Con veintidós años, no es que estuviera al inicio de su camino por alcanzar su sueño cinematográfico, estaba a miles de kilómetros de poder siquiera vislumbrar el inicio de ese camino.
    Afortunadamente, cierto trabajo a tiempo completo y remunerado con el salario mínimo se cruzó en su camino.

EL TIPO DEL ViDEOCLUB

Cuando alguien está desubicado, perdido y fuera de lugar se suele decir que está como un pez fuera del agua. Creo que eso podríamos decir de Tarantino en la primera parte de la década de los ochenta.
    Más allá de sus clases de interpretación de fin de semana, su relación con el mundo del cine era más platónica que carnal. Era un fanático del séptimo arte, quería pertenecer a él, ya fuera como actor, guionista o director. Es más, se consideraba un genio capaz de revolucionar el medio en cualquiera de esas facetas. El problema es que solo él parecía darse cuenta.
    Como actor, no es que tuviera éxito, es que ni siquiera lo convocaban a las audiciones. Como guionista, sus historias no eran más que borrones en una libreta de espiral, un batiburrillo de ideas, escenas y tramas que, además, estaban plagadas de faltas gramaticales y ortográficas.
    Como director, al menos, si pudo hacer un pinito.
    Por esa época, su único refugio en el que olvidar sus penas seguía siendo el cine, en concreto los videoclubs. Uno de los que más frecuentaba fue Vídeo Outtakes y allí se hizo amigo de uno de los empleados, Scott Magill, otro loco del cine que había escrito un guion y le propuso rodar un corto. Por supuesto, de presupuesto nulo, siendo así que ellos dos no solo se encargaban del guion, dirección y cuestiones técnicas, sino que además serían los actores.
    Parece ser que iba de una joven que tras un accidente de coche sufrió un daño cerebral importante y por ello la internaron en un centro de salud mental. Su novio, interpretado por Tarantino, se hizo pasar por un desequilibrado para que lo ingresaran en el mismo centro y poder estar con ella. Todo ello en formato comedia negra y con un presupuesto nulo. La película se titularía Pájaros de amor en esclavitud y comenzaron a rodarla en 1983.
    Parece que el resultado fue tan malo, que la cinta se quemó. Unos dicen que fue la madre de Scott; otros, por el propio Scott. No obstante, esta colaboración y amistad lograría algo fundamental en la carrera de Tarantino.
    Tras cerrar ese videoclub, Scott Magill encontró trabajo en otro: Video Archives. También se llevó con él a Tarantino y, en 1984, este entró a trabajar como dependiente.
    Se encontraba situado en un pequeño centro comercial de Manhattan Beach y sus dimensiones eran humildes, pero era un espacio en el que se respiraba la pasión por el cine nada más entrar. En sus estantes, no solo aparecían los taquillazos del momento. Había clásicos, cine europeo y todo un surtido de rarezas que lo hacían único. Pero lo más importante para Tarantino es que allí encontró a su clan: Roger Avary, Craig Hamann y el ya mencionado Scott Magill.
    En este vídeo. Tarantino regresa a Video Archives y. además de hablarnos de su etapa en el vídeo club, nos recomienda las tres películas que se llevaría a una isla desierta. Está en inglés, pero podéis activar los subtítulos en español


Cuatro veinteañeros locos por el cine que compartían el mismo sueño de llevar sus historias a la gran pantalla y que, tras la jornada laboral, se reunían en un piso, cargados de coca colas, hamburguesas, pizzas y patatas fritas junto a una remesa de cintas de vídeo para seguir viendo y hablando de cine, además de compartir sus ideas, historias y proyectos que, en esos momentos, poco menos que eran castillos en el aire.
    Pero qué castillos.

THE OPEN ROAD

Roger Avary había escrito un guion titulado The Open Road (Camino abierto). En sus cincuenta páginas, contaba la historia de un hombre de negocios que recogía a una joven y alocada autoestopista que pondría patas arriba su vida perfectamente organizada. 
    Roger le pidió a Quentin que le echara un vistazo. Y vaya si se lo echó. Es más, lo multiplicó por diez alcanzando las 500 páginas. Un mamotreto considerable si tenemos en cuenta que, normalmente, cada página de guion equivale a un minuto de la película. Así que ese número de páginas podríamos decir que equivalía a cinco películas.
    Bueno, para ser exactos, de ese guion salieron cuatro películas.
    Y es que Tarantino realizó una especie de volcado en el papel de todas las historias que almacenaba en su cabeza, ya fueran ideas, argumentos, escenas o diálogos.
    Así, a la historia inicial de Avary, se añadiría la historia de unos atracadores reuniéndose tras un golpe frustrado, el viaje de una pareja de asesinos en serie llevándose por delante a cualquiera que se cruzara en su camino. También incluyó a un sicario cuyo capo le pidió que llevara a cenar a su esposa, la de unos matones que tuvieron un incidente en su coche por un disparo accidental...
  Bueno, seguro que los que hayáis visto las películas de Tarantino, habréis identificado qué películas salieron de ahí.
    Para los que no, tranquilos. 
    Enseguida lo vemos.

CONTACTA, RUEDA Y ESCRIBE TRES GUIONES SÓLIDOS

De ese grupito, quizá era Craig Hamann el más pragmático. No solo había logrado escribir un guion más o menos acabado, sino que, además, había conseguido trabajar como asistente de una mánager de Hollywood llamada Cathryn Jaymes.
    Cathryn debió ser una persona increíble. En un artículo, con motivo de su fallecimiento en 2010, se la describe como «una mujer del Medio Oeste alimentada con maíz e hija de un ministro presbiteriano, una rubia pequeña y hermosa que había pasado años surfeando en la costa de México y América Central antes de llegar a Hollywood». Una mujer cuyo objetivo en la vida era hacer todo lo posible por ser amable con la gente y ser justa y honesta en su negocio.
    Debía ser tan buena persona que cuando accedió a la petición de Hamann para que conociera a sus colegas no solo no se tiró por la ventana, sino que aceptó ser su representante y casi su madre. Digo lo de tirarse por la ventana porque, digamos, el aspecto del grupito era el típico que de unos adolescentes encerrados durante un mes sin ducharse.
    Ella fue la que les dio el mejor consejo de su vida.    
Si queréis ser alguien y no tenéis contactos lo primero que debéis hacer es una película de bajo presupuesto y tres guiones sólidos.
    Les hizo ver que no bastaba con tener ideas e imaginación, había que poner los pies sobre la tierra para que eso fructificara en algo concreto. Así que Tarantino anotó las tres tareas que debía cumplir para hacer carrera en el cine:
  1. Rodar una película de bajo presupuesto.
  2. Escribir tres guiones sólidos.
  3. Conseguir contactos.

La película de bajo presupuesto

De todo lo que habían escrito mientras veían películas y comían hamburguesas, el único guion que podía considerarse listo para rodar una película fue el escrito por Craig Hamann y titulado El cumpleaños de mi mejor amigo. El argumento iba de un chico llamado Clarence cuyo amigo, para animarlo tras la ruptura con su pareja, le regaló una prostituta por su cumpleaños. El problema no es solo que el DJ tuviera novia, sino que además se enamoró de la prostituta.
    En esta ocasión, el presupuesto no era nulo, pero casi. Solo habían reunido cinco mil dólares. Tarantino fue el director, tras una cámara de 16 mm. que le prestaron, Avary y Hamann los guionistas y directores de fotografía, también fueron los actores, junto al resto de compañeros de trabajo en el Video Archives.
  Lograron terminarla en 1987. Parece que tenía una duración de 70 minutos, aunque, un incidente en el laboratorio destruyó buena parte del metraje, quedándose en 36 minutos. El corto no llegó a estrenarse, más allá de algunos pases muy privados. El resultado: otro desastre. Si sentís curiosidad podéis verla en el siguiente enlace. Es floja, vale, pero la verdad es que el sello de Tarantino ya está presente:


    Tarantino quedó muy decepcionado y solo su orgullo y determinación evitaron que mandara sus aspiraciones cinematográficas a tomar viento. ¿En qué había fallado? Revisó la cinta mil veces y, afortunadamente, se dio cuenta de algo. El rodaje había durado tres años y, aunque era mala, las escenas rodadas en último lugar le parecieron mucho mejores que las primeras. Quizá era eso, quizá solo era cuestión de práctica y experiencia. Años más tarde diría lo siguiente:    
Es mejor gastarse seis mil dólares haciendo una película que gastarse sesenta mil dólares en una escuela para aprender cómo se hace una película.
Quentin Tarantino
 Más allá del mal resultado, Tarantino había rodado su primera película.

Los tres guiones sólidos

La siguiente de las tareas que le había encargado Cathryn era escribir tres guiones sólidos. Ni apuntes, ni borradores, ni esbozos ni remix de escenas inconexas. Tres guiones aptos para poder ser rodados.
    Tarantino se vistió de agricultor y se metió en el campo sembrado que era The Open Road para encontrar material para tres guiones con cara y ojos. De esa labor de recolección nacieron tres proyectos.
    Joder, qué tres proyectos.
    El primero era True Romance, la historia de un vendedor de cómics que conoce a una prostituta y con ello se ve envuelto en una trama negra y romántica. El segundo, Natural Born Killers, la historia de una pareja de asesinos en serie. El tercero, la historia de atraco fallido a un banco, cuya gracia consistía en que nunca se vería el atraco, sino a los atracadores reuniéndose después en el almacén.
    No creo que haga falta decir que este tercer guion se titulaba Reservoir Dogs.
   Con la segunda tarea cumplida, llevó los tres guiones a Cathryn para que esta los moviera entre los estudios. Se cuenta que contactó con un centenar, contando con el mismo número de rechazos. Algunos con notas tan desagradables como esta:

    Querida, Cathryn
    ¿Cómo te atreves a enviarme esta reverenda porquería? Debes estar loca. ¿Quieres saber cómo me he sentido? Aquí está tu vomitada de vuelta.
        Puedes irte a la mierda.

    Desconozco quién envió esta respuesta. Pero dudo que alguien con este gusto haya hecho alguna película que a mi me haya interesado.
      Sin duda, Cathryn no lo iba a tener fácil.
      Así que había que trabajar la tercera tarea.

Los contactos

Aquí había un problema. La vida social de Quentin era un tanto escasa más allá del video club y su grupo de amigos. Su aspecto desaliñado tampoco invitaba a que los grandes y elegantes magnates del cine se le acercaran.
    No obstante, el objetivo de lograr contactos en la industria le hizo desplegar las antenas y se dio cuenta de que algún que otro cliente del videoclub sí estaba relacionado con el cine profesional. Y dada la situación geográfica del mismo, entre los clientes habituales se encontraban profesionales del medio, como el director de cine y televisión, John Langley.
    Al tipo le debió caer simpático el personal del Video Archives, quizá por ello, o por compromiso, decidió contratar a Tarantino y Avery como asistentes de producción de Maximun Potential (1987), un vídeo de entrenamiento personal en el que Dolph Lundgren mostraba cómo lograr unos músculos tipo Conan el Bárbaro.
    Sí, esta fue la primera aportación de Tarantino al mundo del cine comercial. Una aportación que calificó como trabajo de mierda, puesto que parece que su mayor ocupación en el rodaje fue limpiar las mierdas de los perros que se encontraban en el césped y jardines en los que se rodaba.
    El segundo aporte no se hizo esperar, aunque tampoco fue como él quería. Ya hemos hablado de que Tarantino achacaba su escaso éxito en los castings, y con las mujeres, a su físico. Quizá eso era menos duro de asimilar a que, quizá, no tuviera el talento o el encanto que él pensaba. Sin embargo, su etapa en Video Archives le dio confianza y seguridad. Y con ello, terminó, no solo por aceptarlo, sino por intentar explotarlo. Se dejó patillas y un tupé al estilo Rockabilly y con ello su imagen adquirió un aire a lo Elvis Presley.
    Y eso fue lo único que necesitó para ser seleccionado en el episodio 4 de la sexta temporada de la serie Las chicas de oro. Un episodio de dos partes titulado La boda de Sophie (1988) y en el que aparecía como uno más en un coro de imitadores de Elvis.
    Además de salir en la tele, esta intervención le dio un respiro económico, al menos lo suficiente para plantearse dejar el Vídeo Archives y concentrar sus esfuerzos en sus guiones y proyectos, bajo la tutela de Cathryn.

UN PERRO DE PRESA

Creo que los estudios solo le tienen miedo a una cosa: que la película sea aburrida. Puede que las mías no sean obvias, pero tampoco esotéricas. Nunca escribiré la película de unos pastores de ovejas contemplando a Dios y la vida.
Quentin Tarantino

 

En 1989 abandonó Video Archives y puso rumbo a la meca del cine: Hollywood. Para no morirse de hambre, mientras esperaba a que alguien se atreviera a pagar algo por sus historias, se dedicó a la venta telefónica de películas VHS para la Imperial Entertainment Film Company.
    Allí conoció al director Sheldon Lettich, famosillo por dirigir algunas películas de Jean-Claude Van Damme. El tipo quedó tan asombrado por Tarantino que le pasó el contacto de un guionista tan poco conocido por el gran público como popular en Hollywood: Scott Spiegel. Por entonces había escrito Evil Dead II (Sam Raimi, 1987) o The Rookie (John Lee Hancock, 2002).
    Como veis, los contactos son imprescindibles como le dijo su mánager. Y la cadena que inició en esta etapa lo llevó a una barbacoa donde Spiegel le presentó al actor Lawrence Bender, que también queda impresionado por el carisma de Quentin y por sus ideas y proyectos. En concreto, le cautivó la historia del atraco fallido y la posterior reunión de los atracadores en un almacén. Le interesó tanto que le pidió que le pasara el guion. Tarantino dedicó tres semanas para pulirlo de la mejor manera que sabía antes de entregárselo.
    Bender le prometió  encontrar inversores para la producción de la película. Le pidió, eso sí, un año de plazo. Quentin, que para eso era Tarantino, le dijo que como mucho le daba tres meses. Si no lo conseguía en ese tiempo él mismo se encargaría de producirla.
   Y es que, en ese momento, la carrera de Tarantino empezaba a tomar velocidad.
   Por fin logró ganar dinero por sus guiones. CINETEL, una productora pequeña de cine B, le pagó 1500 dólares por un guion sobre vampiros que llevaba por título Abierto hasta el amanecer. Por otro lado, Cathryn logró lo impensable: que alguien se interesara. Desde luego, esos alguien no eran unos cualquiera. Nada menos que Tony Scott y Oliver Stone.
   A Tony Scott le gustó la historia romántica del vendedor de cómics y la prostituta que finalmente llevaría por título True Romance (Amor a quemarropa en España). Quentin recibiría la cantidad de 50000 dólares. Bastante menos, 10000 dólares, le sacó a Oliver Stone por Natural Born Killers (Asesinos natos, en España).
    De los tres guiones, había vendido dos. El de Reservoir Dogs lo agarró como un perro de presa lo haría con su caza. Ese, era todo suyo.
    Sería su primera película.
    Lawrence Bender, en esos tres meses, movió cielo y tierra, aunque en tan corto espacio de tiempo solo encontró a una persona interesada en el proyecto: el director de películas de serie B Monte Hellman. La labor de Hellman fue básica, no solo se comprometió a producir la película, junto a Bender y Tarantino, sino que además "pasó a limpio el guion".
    Una tarea no sencilla, por cierto.
   Recordad que Tarantino dejó los estudios con 16 años. Y que tampoco es que fuera un lumbreras en clase. Así que sus manuscritos eran terribles. Aparte de su mala caligrafía, cometía muchos errores ortográficos y gramaticales, además de definir algunas escenas con meras referencias a otros directores. Por ejemplo, explicando los planos de una escena a lo Brian de Palma o a lo Sergio Leone.
     La cosa iba tomando forma, pero entre los tres tampoco es que abundara el dinero. Afortunadamente, Hellman volvió a ser esencial para que Live Entertainment del productor Richard Gladstein se subieran al carro, eso sí, con dos condiciones:
  1. Que la película la dirigiera Hellman.
  2. Que contara con, al menos, uno de los actores contratados por el estudio.
    Lo primero fue un problema. Tarantino sí o sí dirigiría la película. Hellman logró salvar el escollo, comprometiéndose con los estudios a supervisar el trabajo de dirección y que, además, Tarantino asistiría a un curso para directores independientes en la escuela de cine de Sundance.
    Lo segundo se solventó aún mejor. Al parecer,  Bender mantenía relación con un profesor cuya esposa era amiga de Harvey Keitel, uno de los actores de Live Entertainment. Le pasó el guion y no solo aceptó participar, sino que ello propició que la compañía añadiera un millón trescientos mil dólares al proyecto.

Reservoir dogs se estrenó el 21 de enero de 1992 en el Festival de cine independiente de Sundace. Tarantino recibió el premio a Mejor director en Avignon Film Festival y en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, además del premio al director novel del año por el Critics Circle Film Awards y el Premio de la Crítica Internacional para Tarantino. Festival de Cine de Toronto.

    Quentin Tarantino había derribado las puertas de Hollywood.

    Y pronto demostraría que había llegado para quedarse.


Tras el éxito de Reservoir Dogs, Tarantino puso rumbo a Amsterdam para escribir el guion de su siguiente película y motivo de este homenaje. Pero eso lo veremos en la siguiente entrega. Hasta entonces...

Sed muy felices y moderadamente malvados

sobre mi

DAVID RUBIO

Aunque no sea lo mismo que compartir una buena charla acompañada de un café bien negro, te propongo quedar en otros espacios virtuales donde también suelo perpetrar publicaciones. Clica sobre los siguientes iconos o envíame un mail a balasyestrellas@gmail.com.

Comentarios

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  2. Hola, David. Estupendo artículo, lleno de detalles que desconocía. Acercarnos el cine de Tarantino es una gran idea. Yo soy muy fan de sus películas y eso que la violencia excesiva me tira para atrás y de violencia van bien servidas sus pelis. Reconozco la brillantez de sus guiones y el trabajo actoral y de dirección que realiza, por eso no me pierdo ninguna. Deseando estoy leer la próxima entrada. Reservoir Dogs me parece una genialidad. Y es que Tarantino es un genio, aunque con los genios....jajaja. Por cierto, me han encantado las frases que has puesto. ¡Un fuerte abrazo!

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    1. Gracias, M.T. Una de las controversias habituales del cine de Tarantino es el uso de la violencia. A mi no me resultan especialmente violentas y menos Reservoir Dogs o Pulp Fiction. Si contamos las escenas violentas que se muestran en realidad son tres o cuatro y no más explícitas que las que puedan salir en una de James Bond o cualquier otra película de acción. Lo que sucede es que Tarantino no usa la violencia de manera gratuita, la muestra con la intención de provocar cosas en el espectador y eso jamás puede ser un demérito.
      Me alegra que la selección de frases te haya gustado. Un abrazo!

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  3. Que manera tan exhaustiva. Me fascina cómo diseccionas un texto, un film, un personaje...

    Mi enhorbuena siempre. Un gustazo leerte. David.

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    1. Gracias, Maripau. Desde luego si me pongo me pongo, ja, ja, ja... Un abrazo

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  4. Impresionante como pareciendo tenerlo todo en contra logró convertirse en uno de los directores más exitosos y reconocidos de los últimos años. No rendirse, efectivamente, como él dice, ahí está la clave pero qué difícil es eso en ciertas situaciones... Me ha encantado conocer estos comienzos porque dan la medida del personaje. Genial este recorrido, David. A ver en Amsterdam qué sucede...

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    1. Gracias, Marta. Viéndolo en perspectiva, creo que lo que de verdad lo encaminó al éxito fue la suerte de encontrar a Cathryn Jaymes. Sin ella para guiarlo, quizá todavía estaría recomendando películas en el vídeo club. Y es que la creatividad, por mucha que se tenga, siempre tiene que encauzarse para llegar a buen puerto. Un abrazo!

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  5. Hola, David.
    Me encanta como empiezas muy a lo Kill Bill, con los volúmenes, ;)
    Por lo menos él se lo creía, no hay más valor que darse a uno mismo que precisamente eso, creérselo, luego pues ya se verá. Pero desde luego si no te rindes puedes lograrlo. Ese es un mensaje de superación ante cualquier traba.
    Me está encantando esta serie. Una vida interesante a más no poder. Vaya trabajo de investigación exhaustiva nos regalas. Y sí, llegó para quedarse, y menos mal.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Irene. Me alegra que te hayas dado cuenta de ese detalle. En realidad iba a poner capítulos, pero me acordé de Kill Bill y pa qué hacer otra cosa.
      Sin determinación no hay nada, para que otros crean en ti, lo primero es que uno crea en sí mismo. Eso, algunos lo llaman tenérselo creído, como si eso fuera algo malo. Yo no lo veo así.
      Bueno, en realidad no cuento nada nuevo, claro. En internet hay muchísima documentación, aunque es verdad que en la mayoría de las ocasiones se ciñen a un triste corta pega de la Wikipedia. Así que hay que bucear un poco más. Solo eso. Un abrazo!

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  6. Es cierto que hay gente que se queda en el camino, pero si hay perseverancia, amor hacia algo y confianza en uno mismo el éxito no es tan complejo como pudiera parecer. El talento es la clave, pero esas ganas de cine de Tarantino tenían que acabar bien. Soy también de los que opino que no hay escuela de cine que pueda superar la autoconstrucción de un cineasta. Esos video - clubs, sus amigos, los contactos, ese 'Abierto hasta el amanecer' eran los escalones necesarios para su maestra ópera prima oficial que está muy cerca del nivel Dios que vendría ya con Pulp Fiction.
    Grandísimo trabajo, David.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Miguel. Dada tu pasión por el cine, no me puedo imaginar cómo habría sido si hubieras entrada en ese Video Archives y te hubieras encontrado con Tarantino. Me parece que esa noche el vídeoclub no habría cerrado, ja, ja, ja...
      Como bien dices, con perseverancia todo se consigue, aunque pienso que también cuenta el factor suerte. Los cuatro "odiosos" que he destacado compartían el mismo sueño y, quizá, un talento parecido, pero solo Tarantino logró consagrarse.
      En estas cosas, no obstante, creo que lo fundamental es encontrar un mentor apropiado que sepa guiarte en la industria. Pienso que eso es lo que diferencia a quienes llegan de quienes se quedan en el camino. Un abrazo!

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  7. ¡Hola, David!
    Bueno la verdad es que cuando se quiere, se puede, hay que ver que se jugó el todo por el todo y que nada se le dió con facilidad a la primera vez.
    Como dice una sabia frase, "Lo que es para ti, te encuentra" y A Tarantino se le fueron juntando piezas y encuentros que marcaron su andar por los predios del cine, su mayor sueño a realizar.

    David, un trabajo investigativo muy completo y entretenido, además de que te da alas y esperanzas su forma de lanzarse a aquello que tanto deseaba., con una convicción fuera de serie y una voluntad de acero para no abandonar.
    Gracias, David, un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Idalia. Buena y reconfortante frase la que aportas a la entrada. También es verdad que solo llegamos a conocer los casos de éxito, pero no a todos aquellos que quizá con el mismo o incluso mayor talento se quedaron en el camino. Eso es lo que a veces nos hace creer en cierta predestinación.
      Me alegra que te haya gustado. Un abrazo!

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  8. Pues que hombre más cabezota, y no lo digo solo por tener la cabeza grande. Me recuerda un poco a Santiago Segura. Leyendo sus vicisitudes se me pasó por la cabeza que seguramente Tarantino se arrepentiría de no haber dedicado más tiempo y esfuerzo a los estudios, aunque al final consiguió igualmente el éxito. Es curioso también que tanto su primera como su segunda películas fuesen ya dos éxitos reconocidos. Y curioso también lo decisivo que fue para él ir haciéndose con una red de contactos cada vez más importantes, hasta lograr interesar a quienes le abrieron las puertas del cine. Una historia realmente interesante, quedo esperando la tercera parte. Un abrazo, David.

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    1. Gracias, Jorge. Pues hemos coincidido, ja, ja, ja... También me acordé de Santiago Segura y cómo a base de entrar en concursos de tv se fue haciendo un rostro conocido, tanto para el público como para la industria. Y como con Tarantino, también lo petó con su Torrente. Una película que hoy no recibiría ninguna subvención pública ni habría estudios que se atrevieran a apostar un euro por ella. Ver a Santiago en esas comedietas que hace ahora tan correctas políticamente como insípidas, es especialmente llamativo y un alerta hacia dónde vamos.
      La verdad es que no parece que Tarantino se haya arrepentido. En cierta ocasión, dijo que la universidad, en realidad, lo único que te aporta es vida universitaria y eso, de alguna manera, lo vivió en su época de videoclub. Quien seguramente sí lo echó de menos fue Linda Chen cuando tuvo que pasar a limpio el guion de Pulp Fiction como veremos en la siguiente entrega. Un abrazo!!

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  9. Menudo trabajo de documentación más completo estás haciendo para este homenaje a Quentin Tarantino y Pulp fiction. Me ha encantado ver de dónde y cómo salió Reservoir dogs. Aún recuerdo cuando la vi en mi primer festival de San Sebastián. Me dejó impactada. Claro que Pulp fiction aún me impactaría más. también vi Asesinos natos, sin conocer al guionista, y me gustó mucho.
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. De Asesinos natos, Tarantino ha renegado mil veces por los cambios que realizaron a su guion original. Y es que viendo como vemos que es, desde luego es un tipo al que mejor no tocarle los guiones, je, je, je.
      Reservoir Dogs no lo tuvo fácil, pero afortunadamente tras mucho buscar encontró a quien sí supo ver su potencial. Un abrazo!

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  10. Hola, David, pues el que la sigue la consigue. Pero qué seguridad en sí mismo tenía (y tiene) este hombre, a pesar de las deficiencias académicas y especializadas que nos cuentas. Pero parece que todo lo que sale de su sesera es oro puro, no solo las películas, sino los guiones. Y eso que todavía no has hablado de la que para mí es la obra magna y la que homenajeas. Qué pena no poder haber asistido a sus estrenos, recuerdo incluso que cuando salió estaba en el insti y lo que se vendió fue el renacer de Travolta. Pero bueno, esa es otra historia que te dejo a ti, que te la sabed mejor.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Pepe. En mi caso, Pulp Fiction no solo la vi en el estreno, sino que es la única película que vi dos veces en el cine. La segunda, la noche de antes a mi incorporación a filas para hacer la mili una vez acabada la carrera.
      Respecto a los guiones, desde luego eran oro, pero bueno, digamos que uno que había que pulir a base de bien, ja, ja, ja... En la última entrega hablaré de la pobre Linda Chen y su importancia en el guion de Pulp Fiction. Un abrazo!

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  11. Buena y completísima continuación. Se agradecen mucho los enlaces! Es sorprendente el tesón y la confianza de este hombre. Talento sin fuerza de voluntad... no producen nada. A veces, ambas tampoco... pero sin duda el tuvo las dos, y un poquito de suerte. Muy entretenido.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Maite. Es que son inseparables. Se puede tener talento, pero sin constancia se diluye. Tarantino lo tenía y estaba convencido de ello, pero también aprendió que los micrófonos y las cámaras no caen del cielo. Viendo la cosa en perspectiva, creo que la figura de Cathryn fue esencial en su carrera. Sin ella para ponerle los pies en el suelo, posiblemente no hubiera encontrado la forma de llegar a Hollywood. Un abrazo

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  12. En esta historia biográfica se hace patente que la perseveración y la fe en uno mismo puede mover montañas. Cualquier otra persona habría tirado la toalla tras los primeros intentos fallidos. Por otra parte, a pesar de su escasa formación, supo abrirse camino gracias a contactos influyentes. Podríamos decir que fue un golpe de suerte, pero la suerte sola no existe; para triunfar se necesita mucho esfuerzo y ahí está el mérito de Tarantino. En casos como este, o bien domina el mérito junto a un poco de suerte, o hay mucha suerte con un fondo meritorio.
    Me ha encantado conocer más sobre la vida y milagros de Tarantino, y doy por sentado que la siguiente entrega no nos defraudará, todo lo cotrario.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Josep. La verdad es que el consejo que le dio Cathryn diría que es válido para todos aquellos que aspiran a vivir de su arte y por eso lo he destacado bastante. Por ejemplo, los escritores. Primero, asegúrate que dominas la escritura lo suficiente para que alguien entienda que merece comprar tu historia. Esto pasa por escribir y aprender de lo escrito. En ese sentido, creo que escribir tres novelas antes de publicar ninguna puede darte la preparación adecuada, incluso más que apuntarte a cursos de escritura.
      Cuando ya se tiene cierta seguridad en lo que uno ofrece, llega el momento de darlo a conocer. Y para eso son fundamentales los contactos. Creo que aquí es donde fallan, fallamos, la mayoría.
      ¿Te has fijado en los autores que publican con editoriales y estas apuestan por ellos? La mayoría viene del periodismo, el espectáculo, el márquetin de contenidos digitales... Es decir, gente que de alguna manera está relacionada con el mundo editorial y, además, escribe. Realmente hay muy pocos casos de anónimos autores cuya calidad por sí sola les sea suficiente.
      Un abrazo!!

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  13. Con ganas ya de la tercera entrega. Aquí hay material de sobra para una película, jaja. En el fondo, la constancia y claridad de ideas es lo que te hace construir una senda satisfactoria. A veces pienso en la cantidad de tiempo perdido o las oportunidad desaprovechadas, y me apeno. Saludo.

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    1. Gracias, Fernando. Uno nunca puede apenarse por lo que hace, y menos hablando de escritura. En ocasiones, uno puede sentir cierta frustración porque uno lee lo que por ahí se vende como bestseller y te dan ganas de llorar. Y entonces te preguntas por qué él y no yo.
      Creo que es de esos pensamientos a borrar, no nos hacen bien. Al final, diría que es todo una cadena de contactos y a veces ni aún así. Un fuerte abrazo!!

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  14. Estupendo homenaje que estás realizando, David, con todo lujo de detalles, he de decir que cuando en su momento vi; Pulp Fiction no la entendí debidamente, tal vez eso hizo que no me resultara interesante pese a los buenos actores que habia, en varias ocasiones he querido probar a verla, pero siempre encontraba escusas, al leerte, sabiendo todo lo que nos dejas de Tarantino, sin duda será de las próximas en ver. Alguien con tanta constancia y que se lo juega todo para conseguir sus sueños, siendo que lo tenía tan difícil, merece que se le tenga en consideración. Carácter tenía, y demostró tener lo necesario para llegar a un buen puesto. Esa cita de los "contratiempos..." es magnífica. Gracias por tantos detalles.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracia, Mila. Es una persona con claros y oscuros, pero ¿quién no lo es? En la siguiente entrega mencionaré dos episodios que, personalmente, me resultaron muy cuestionables. Pero pensar que uno pueda progresar sin algún que otro cadáver en el armario quizá también es ser un tanto cándido. Son muchos, muchísimos, los que aspiran a algo con el mismo talento y capacidad, el problema es que para alcanzar la meta no basta. Se precisa de algo más. Tarantino lo tenía, aunque, claro. Es de esos casos que lo consiguen y por eso los conocemos.
      Pulp Fiction tiene una estructura acronológica y eso, la primera vez, hace que se nos pasen varias cosas. Lo bueno: que cada vez que la vuelves a ver siempre descubres cosas nuevas. Un abrazo!

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  15. Merecidísimo homenaje tanto a la película, que se ha convertido en todo un clásico, como a su guionista y director, que te puede gustar más o menos, pero que sin duda no deja a nadie indiferente.
    Trepidante su biografía, que nos desgranas por entregas, no la conocía y me ha parecido digna de semejante personaje! Je, je! Y es que claro, ahora se explican muchas cosas sobre sus obras, je, je!
    Quedamos entonces expectante el desenlace! Un abrazote David!

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    1. Gracias, Marifelita. Quizá me estoy pasando varios pueblos con esta biografía, ja, ja, ja... Pero bueno, también me digo que uno escribe porque le interesa el tema y por si alguien también se siente interesado. La verdad es que podrían escribirse decenas de entradas solo con el período de Tarantino hasta llegar a Pulp Fiction. Intento decantarme por aquellos episodios más significativos para tratar de conocer al personaje.
      Bueno, pues esta tarde, aunque tendría que ser mañana, saldrá la última entrega. Un abrazo!

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