LUNES EN POSITIVO | Microrrelato de humor negro - Balas y Estrellas
Los lunes son muy jodidos. Pero si además de ser lunes te reincorporas al trabajo tras las vacaciones, es doblemente jodido. Quizá la culpa es nuestra, que no hacemos caso a todos esos coach que tanto se esmeran en que seamos felices y positivos.
Muy positivos.
Así que vamos a ser positivos participando en el reto creativo que propone El Tintero de Oro titulado Los días de la semana y con el que Balas y Estrellas retoma su actividad tras un año y medio.
Eso sí, poco a poco.
LUNES EN POSITIVO
«Debes luchar cada día por encontrar tu mejor versión».
Eso me propuse este primer lunes posvacacional: hice una flexión, cogí una novela y salí sin el tabaco. También agradecí al sol que ejercitara mis glándulas sudoríparas.
El metro estaba a reventar. Aun así lo agradecí, puesto que al lograr sacar la novela y leer una página descubrí mi talento para el contorsionismo.
Subió un anciano. Una parejita permaneció sentada, absorta en el móvil. Les invité a cederle el asiento.
Me respondieron: “Jódete.”
Dediqué cinco segundos a buscar la calma. Suficiente para que otro pasajero se levantara. El anciano se sentó junto a la parejita. Ninguno me miró.
En el trabajo, el jefe dictó nuevas normas de productividad. Presenté dos objeciones. No le gustaron. Me disculpé y traté de empatizar. Su yate, su mansión con piscina y su amante no eran gratis.
Llamó un cliente exigiendo novedades. Respiré hondo. Sentí que algo me arañaba en el estómago.
La sensación aumentó cuando un compañero lameculos me restregó su ascenso. Lo felicité. Y hasta le ofrecí mi colutorio.
Al terminar la jornada, un tipo en patinete casi me atropelló en la calle. Ni se giró.
Entonces, mis tripas gritaron.
Lo seguí con la vista. Llevaba un paquete. Se paró en un portal.
Saqué mi cinturón y aceleré para alcanzarlo en el vestíbulo.
Mientras lo estrangulaba, lamenté haber cedido a mis impulsos.
Con lo bien que iba.
Tampoco me lo he reprochado demasiado.
Solo es lunes.
Tengo toda una semana para seguir mejorando mi versión.
Os animo a participar de este reto de escritura convocado por Merche en el blog El Tintero de Oro. Es mucho más sencillo que echar hacia atrás la corredera de tu Glock, basta con elegir un día de la semana que sea importante para el argumento y escribir un micro con una extensión máxima de 250 palabras.
Podéis participar y leer la estupenda convocatoria haciendo clic en la imagen:
Vaya girito. Encima leo el micro en lunes. Me alegra verte por estos candeleros, aunque nos recuerdes que estamos a una gota de rebosar y salpicar al vecino o al primer incauto que asome. Saludo y gracias.
ResponderEliminarGracias, Fernando. Caramba, ahora caigo que hace más de un año que no comento en el blog. Pienso que la violencia no es la enfermedad, sino el síntoma. La manifestación última de las frustraciones acumuladas. Desgraciadamente, opino, vivimos una época que no solo no resuelve las frustraciones, sino que las alimenta. Un abrazo!
Eliminar¡Hola, David!
ResponderEliminarQue alegría tu regreso, te extrañaba mucho, espero que el descanso bloguero te haya dado espacio para todo lo que en realidad necesitabas hacer y que hayas podido disfrutar de unas merecidísimas vacaciones relajantes y muy provechosas en todos los aspectos de tu vida.
Aunque aquí aun es domingo, el micro me ha sacado una gran sonrisa, los lunes tienen fama de azarosos, así que este lunes se las trae, mal día para intentar ser positivo, el final no defrauda, te delata ja, ja, me ha gustado leerte de nuevo.
Vi la notificación de tu comentario en mi blog y no imaginas lo feliz que me puso, tanto que hace días ni me asomaba por la web y vine a leerte.
Espero que las musas me permitan participar en este reto, andan tan escondidas...
Un fuerte abrazo y celebro tu regreso.
Gracias, Idalia. Al final todo son rutinas, quise desconectar un mes, y luego me dije que un poquito más y... fíjate. La verdad es que este tiempo lo he dedicado a leer, estudiar banalidades, curiosear, adelgazar y, sobre todo, intentar ordenar mi cabecita que tiende a dispersarse hasta abrumarme. Y cuanto más quieres hacer, más paralizado te sientes. Un fuerte abrazo!!
EliminarBueno, bastante aguantó tu personaje. Que perdiera la compostura al final es comprensible. Creo que yo hubiera actuado mucho antes, ja , ja. Muy buen relato. Espero que sigas por aquí y nos sigas mostrando ese mundo negro que tan bien conoces.
ResponderEliminarUn beso.
Gracias, Rosa. Pues en realidad, la idea de este personaje era la de un asesino que quiere reconvertirse mediante los "sabios" consejos de tanto vendehumos de la vida. Al final, la cabra siempre tira al monte, ja, ja, ja.
EliminarBueno, la idea es ir poco a poco. Durante este tiempo he querido dar un lavado de cara al blog y a los contenidos. Más o menos ya está, ahora queda preparar contenido, y al menos querré publicar una entrada por mes de momento. Un abrazo
Hola, David, qué alegría leerte de nuevo y, como dices, nada mejor que volver a retomar el blog escribiendo para tu otro blog. Más acertado imposible.
ResponderEliminarEn cuanto al relato muy bueno y es que los lunes no deberían existir, al final acaban pasando cosas como estas, entre la sociedad que no ayuda demasiado y el lunes, uufff, la cosa se complica, a veces se podría hasta justificar un asesinato, pero para que no cunda el ejemplo, yo recetaría lectura, se me viene a la cabeza el libro: El arte de mandarlo todo a la mierda...
Mil gracias por participar.
Un abrazo. :)
Gracias, Merche. Bueno, siempre pensé en El tintero como un blog de todos, aunque al principio fuera el conserje de la casa. Por suerte, tu reto me trajo esta idea y me animó a adelantar un tanto mi vuelta. Así voy quitándome las telarañas. Un abrazo!
EliminarPor lo menos encontró su "mejor versión" de si mismo, esa que tenía camuflada y quería brotar de nuevo. Cuando alguien se siente muy presionado, incomprendido y debe reprimirse, no es extraño que al final explote del modo más inesperado.
ResponderEliminarMe alegra hallarte nuevamente por estos lares. Se te ha echado mucho de menos.
Un fuerte abrazo, David.
Gracias, Josep. Esa frase inicial en realidad no es mía, sino de uno de esos gurús a los que tanto envidio. Por lo de envidiar me refiero a que cómo pueden ganar tanta pasta dando conferencias o publicando libros tan chorras e inútiles, el tipo que escribió esa frase es famosillo a día de hoy. Y entre sus sabios consejos está algo así como que debes ser feliz yendo a trabajar, o no sé qué chorrada más. Un fuerte abrazo!!
EliminarHola, David. Es un gusto enorme verte participando en el reto. Espero que te encuentres muy bien. A esta hora en España ya llevan un buen trozo de lunes, así que ánimo, que ya se va a terminar, jajaja. Bueno, el micro es muy bueno, tiene su lado divertido, irónico; me encanta. Retrata muy bien todas las frustraciones y sentimientos que nos provoca el primer día de friega semanal. Siento que hay algo más, una crítica muy inteligente hacia la vibra «buen-ondista», a los sermones que nos dan de que debemos «estar bien» a toda costa, además de perseguir el progreso laboral y personal. Ideas que en muchos casos son bien intencionadas y positivas, pero es que a veces las circunstancias no ayudan mucho. En fin, que me ha encantado. Enhorabuena y abrazos…
ResponderEliminarGracias, Ana. Pues has acertado de pleno con lo de la crítica. No sé si es inteligente o no, pero la idea del micro surgió tras leer o escuchar a uno de esos coach del mensaje positivo para empresas. Sus discursos me resultan tan vacíos y pueriles, como su capacidad para venderlos y que encima haya gente que pague una pasta por dar una charla en su empresa.
EliminarTe agradezco tus palabras para el micro, con los años, he ido descubriendo un poquito la voz escritoril con la que me siento a gusto y es esta, entre lo seco, lo irónico y áspero. Un fuerte abrazo!
Bienvenido David! Parece que a ti y a tu protagonista os ha sentado como un tiro este "regreso postvacacional"! Bueno, a él un poquito peor. Me ha recordado a "Un dia de furia"! Je je! Como dice tu protagonista, aun queda semana para seguir con el plan positivo! Je je! Genial tu relato! Un abrazote!
ResponderEliminarGracias, Marifelita. Pues fíjate que mi idea era la de un asesino dispuesto a seguir los consejos de un manual de autoayuda. Pero viendo el resultado, es verdad que no queda claro si lo era de antes o ha comenzado ahora. Me gusta que hayas mencionado esa película. Me encanta. De hecho, me encantó tanto, que una de las entradas que tengo en mente es la dedicada al síndrome de Amok. Un fuerte abrazo!
Eliminar¡David! ¡Qué alegría tenerte de vuelta! Y con un micro marca de la casa, jeje. Buenísimo, lleno de ironía y su pelín de sarcasmo, con un giro final totalmente inesperado que saca la carcajada. Pobre hombre, con lo bien que iba... Un beso, David, y bienvenido.
ResponderEliminarGracias, Marta. Bueno, como ya me conoces, creo que el giro no es tan inesperado, ja, ja, ja... Me encantan los personajes rendidos a sus vicios y frustraciones. Y me gusta contar sus historias con ese punto de ironía y crudeza. Un besazo!!
EliminarHola, David! Qué bien. Un placer volver a leerte, y que hayas vuelto a asomar tus letras. Por lo visto tu personaje y yo tenemos algunas pautas de comportamiento similares, aunque nunca he experimentado la sensación de sacar todo el potencial de mis entrañas tal como ocurre al final de la historia. ¿Sabes? Una vez leí un artículo de una persona muy sabia, o por lo menos con estudios especializados, que decía que es mejor sacar todo lo que tengas dentro que guardarlo. La sensación sería como la de deshacerse de una gran peso atado en nuestro pecho y que no deja de tirar hacia abajo. No sé, pero leyendo este relato he experimentado parte de ese descanso. Espero que los lunes venideros vengan con calma porque me has dado ideas, por si acaso trataré no ponerme ningún cinturón, jajaj.
ResponderEliminarUn placer volver a leerte.
Un fuerte abrazo
Gracias, Pepe!! No creas nada de lo que te digan u oigas. Al final, cada ser humano se debe enfrentar solo a la jungla, y apañárselas como pueda. Esos expertos como el que mencionas suelen ser expertos de aquello que dice "haz lo que yo te digo no lo que yo hago". Ya me gustaría verlos en su día a día. Opino que tenemos que aceptar lo bueno y malo que tenemos dentro cada uno. No está de más imponerse ciertas reglas, por aquello de la cárcel, pero bueno tampoco obsesionarse. Un fuerte abrazo!!
EliminarHola David, un placer leerte de nuevo. Pues si el lunes de tu protagonista fue así no quiero ni pensar cuando llegue el domingo. Enhorabuena por tu relato. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Ainhoa. Para él, plantearse ser buena gente debía ser como dejar de fumar. Siempre hay recaídas, lo importante es asumirlas mientras dejas que el proceso siga su curso. Un abrazo!
EliminarEs un regreso con toda la furia-entusiasmo.
ResponderEliminarMe encanta volver a leerte. Te extrañaba. El relato podría llamarse tembién " De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno". Un abrao grande de Juana/Clara
Gracias, Juana! Pues mira, me habría venido bien ese título porque no me salía ninguno. Al final opté por este Lunes en positivo, por aquello que dicen que la clave es proyectar positividad o cosas así. Un fuerte abrazo!!
Eliminarpuede que ciertos dias favorescan ciertas manias , puede ser algun disparo cerebral por ansiedad o quizas mera rutina
ResponderEliminarGracias, JC. Caramba, me ha encantado eso del disparo por mera rutina. Una frase total para el género negro. Saludos
EliminarBuenísimo, David. El lunes va apretando, sin prisa pero sin pausa, hasta que el protagonista cruza la línea con una naturalidad envidiable. Quizá yo habría elegido a su jefe, porque ese sí que parece un elemento de cuidado. Que siga buscando su mejor versión, pero el martes. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Eitán. Sí, su jefe podría haber sido una víctima más aceptable, pero apareció en el lugar y momento oportuno para salvar el cuello. Un abrazo
EliminarHola David. Es un placer volver a tenerte cerca.
ResponderEliminarMe gusta la mesura de tu protagonista, hace 1 (una) flexión, coge una novela para poder hacer la segunda cuando se le caiga y sale sin el tabaco porque ahorrar es otra de las cosas que ensaya para congraciarse con el coach que sigue intentando aplacar sus violencias y venderle por fin, su libro.
La experiencia del metro no le resultó desconocida, no le había bastado con la semanita de vacaciones. La jornada laboral fue incrementando la violencia justificada que no había disfrutado de suficientes momentos de relax. Y claro, luego pasa lo que pasa.
Que uno lamenta ceder a sus impulsos, pero un poco tarde.
¡Ánimo que recién es lunes, que mande al coach de vacaciones y que no se plantee ser "buena gente". La salud es lo primero.
Un abrazo fuerte de Marlen
Gracias, Trujamán. ¡Mira que se lo propuso! Un propósito de enmienda, ejecutado despacito y sin estrés, pero una cosa es el momento Zen y otra muy distinta la vida real y tanta gente dispuesta a jodértelo. Un abrazo!
EliminarHola David, que alegría volver a leerte por estos mundos blogueros cuánto tiempo uff sin saber de ti
ResponderEliminarBueno ahora toca comentar . A tú protagonista se le complican las cosas poco a poco y ese cruce con el del patinete fue "la gota que colmo el vaso y su reacción es comprensible.
Un abrazo fuerte y un gustazo volver a leerte.
Puri
Gracias, Puri. En efecto, y con la mano en el corazón, cuántos de nosotros no hemos elucubrado hacer algo así a ese tipo del patinete que se te cruza en la acera... Por suerte, la mayoría nos lo tomamos con calma. Un abrazo!
EliminarMira! David Rubio. Uno nuevo. Vamos a ver wue se cuenta... Pues mira, se parece mucho a uno que leia amtes y se llams igual😜.
ResponderEliminarJajja. Marca de la casa , el micro. A mi me se dormía la pierna y me recomendaron que usara torantes en vez de cinturon; a mi no me sirvió pero aeste tuyk, igual sí. Aunque no se podría desahogar y tendría que ir al sicologo.
Contento de volver a saber de tí.
Abrazooo
Gracias, Gabiliante. Ja, ja, ja... Bueno, quizá no tanto. Se suele decir que quien se va nunca vuelve, puede que regrese alguien parecido, pero nunca el mismo. Curioso lo que cuentas de los tirantes, esa pierna dormida huele a hernia lumbar, pero bueno a veces los médicos dicen cosas así cuando no hay nada que realmente puedan hacer. Un abrazo!
EliminarEs que hay gente que nos provoca la mala leche y el odio desmedido. Parece ser que te buscan las cosquillas para hacer de ti un psicópata asocial y violento. Y es que los lunes matarías a alguien por menos. Solo por ser lunes.
ResponderEliminarAbrazos.
Gracias, Francisco. Imagino que hay lunes y lunes, e incluso gente que vive tan bien y de forma tan desahogada que ni siquiera diferencia un día de otro, salvo porque las tiendas estén cerradas o abiertas. Un abrazo!
EliminarHola, David. Qué alegría tenerte de vuelta en el Tintero. Ya se te extrañaba.
ResponderEliminarCon respecto a tu relato, sí que tiene mucha paciencia el personaje. Ja, ja. Al mal tiempo, buena cara, dice el dicho.
Un saludo.
Gracias, Cynthia. Pues no sabría decir si lo mejor que podemos hacer ante el mal tiempo es poner buena cara. No sé si eso le ha servido a alguien o quizá lo mejor sería sacar los dientes y fruncir el ceño. Un abrazo!
EliminarHola David. Me alegra que hayas retomado tu blog y que nos hayas visitado de nuevo en este tu Tintero, se te echaba de menos. Es bien cierto que los lunes suelen ser el día mas desagradable de la semana, y si encima vuelves de unas largas vacaciones la sensación de frustración y desgana se multiplica varias veces. Además al protagonista, que empieza con muy buenos propósitos, parece que le sale todo mal en su primer día. Y es que la paciencia tiene un límite y al final el último se llevó todo lo acumulado de los demás. En fin, esperemos que el martes sea un poquito mejor. Se agradece un poco de sentido del humor en este comienzo del periodo postvacacional. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Jorge. Ay, el humor es una de las carencias de esta loca sociedad postmoderna. ¿Te has dado cuenta de que ya nadie cuenta chistes? Al menos, hace siglos que no me ha venido con un chiste de los buenos. Cuando digo de los buenos me refiero a esos picantes, gamberros y llenos de mala leche. No sé, pienso que el mayor problema de hoy es que todo nos lo tomamos en serio, y la vida no es más que un chiste. Un abrazo!
EliminarSabía que el personaje iba a estallar de un momento a otro jajaja. Muy buen microrelato, me alegro de que hayas vuelto. Tu escrito me recuerda a alguna que otra película (¿Un dia de furia?).
ResponderEliminarAbrazos!
Gracias, Ethan. ¡Qué buena película la que comentas! En realidad, el personaje de este micro, o al menos la idea que tenía, era la de un tipo ya acostumbrado a matar, pero quizá ese punto no he acabado de dejarlo claro. En la peli, lo que sufre el personaje es el llamado síndrome de Amok. Algo sobre lo que hablaremos en el blog en un futuro. Un abrazo!!
EliminarHola! Los lunes son de lo peor y más si vuelves de un largo descanso! Yo podría haber hecho lo de tu protagonista jajaja
ResponderEliminarGracias, Mirna. ¡Espero que no! Pero si llegas a hacerlo no dejes pruebas! Un abrazo
EliminarEl estilo narrativo con frases cortas, como disparos ya que estamos en un blog que se llama balas y estrellas, me ha gustado, da un ritmo ágil que casa muy bien con el final.
ResponderEliminarLos lunes suelen ser bastante fastidiosos y el resto de la semana si te encuentras situaciones parecidas a las del relato dan ganas de estrangular a más de uno. De momento, al contrario que tu protagonista, yo me controlo; no sé hasta cuándo lo conseguiré.
Una alegría verte de nuevo en los ruedos blogueros.
Un abrazo.
Gracias, Paloma. Reconozco que me encantan los párrafos de una frase. No sé, creo que en ocasiones dicen mucho más en menos espacio y suelen ser más impactantes. Controlarse es bueno, pero que a gusto se queda uno cuando se descontrola, eso sí, siempre hay que tener un buen abogado antes de dar rienda a nuestra furia. Un abrazo!
EliminarSi al final es mejor dejarlo todo salir conforme llega... Me ha gustado mucho el relato, he podido sentir cómo le iba saliendo la úlcera con cada interacción que tenía. Me ha recordado un poco a Un día de furia jajaj. Un saludo!
ResponderEliminarGracias, Teresa. Pues sí, los manuales de autoayuda, los coach y demás filosofía suelen tener mucha mecha, pero poca carga. Al final, somos lo que somos y la vida es como es, por mucho que proyectemos el arcoiris en el asfalto. Saludos!
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